Haciendo visual la información

Mi trabajo suele consistir en resumir la información que mi cliente quiere decir en una o varias imágenes. No es tarea fácil. No, lamentablemente no existe la varita mágica que lo haga. Eso es…licencia poética. Pero yo si sé hacerlo. ¡O eso me dicen mis clientes! Quizás lo dicen por mi orgullo de artesano: mi objetivo profesional es saber encontrar la imagen que dice la idea de la manera más rápida, efectiva y contundente posible, pero la idea del cliente, no la mía.

Mi obligación es entender a mi cliente; si éste tuviera la obligación de entenderme a mí, entonces sería un artista, no un artesano. Y no es así. Cuando al final encuentro la imagen ésta suele parecer “evidente”, fácil. Entonces es cuando sé que el trabajo está bien hecho: cuando no se nota, cuando no se ve, cuando simplemente lo que se ve es la idea del cliente, que nos aparece como “natural”. Resumir ideas en imágenes es un proceso que puede llegar a ser complicado, a veces mucho más complicado que dibujar el resultado. Pero es una tarea increíblemente bonita que me apasiona. Y modestia aparte, diría que se me da bastante bien 😉

En resumen, ahora contaré un secreto: ser artesano en vez de artista es mucho más divertido: el foco no es tu ombligo, es el otro, el cliente, su marca o producto; cada trabajo es diferente desde su misma raíz. ¡Dónde vas a comparar!